miércoles, 28 de mayo de 2008

¿El Dentista 3ª parte?


Pues sí que he tardado... Ya creíais que me había dado un jamacuco en el dentista o algo, ¿no? Pues no, pues no, sigo viva, aunque a duras penas...
Me sacaron las cuatro muelas del juicio sin complicaciones. No me enteré de nada, ni mientras me las sacaban, ni después. Bueno, salvo pedirle un poco más de anestesia para las de arriba, porque llevaban un raizaco que no era ni medio normal. Estuve dopada una semana: un valium justo antes de ir a la consulta, la anestesia, dos nolotiles nada más terminar, infiltraciones de cortisona allí mismo, voltarén, antibiótico y nolotil ampollas durante una semana. Así normal que me fuera al cine ese mismo día...
Mi romance con el dentista aún continúa, un empaste más, problemas con la funda y gingivitis, o lo que es lo mismo, un sacaperras de nunca acabar. Pensareis que igual tengo la dentadura como la de un caballo viejo, pero no. Aparte, con el riñón que me dejo en el dentista...
Bueno, dientes aparte, no presenté el proyecto en febrero. Y tengo mis dudas de presentarlo en junio. Me engaño a mí misma, sí, es triste. Aparte que soy muy torpe para expresarme objetivamente (y más en un proyecto de investigación), soy una vaga redomada. Pero es que me encanta... En fin, a ver cómo se desarrollan los acontecimientos.
También hice un pequeño viaje de tres días a Helsinki, a hacer una prueba en la Sibelius para acceder al máster; no sé cuántas plazas habrá, pero pocas. Nos presentábamos ocho o nueve, todos del lugar, menos yo. Además, no estaba en el jurado el profe con el que quiero dar el máster, y tampoco me conoce de algún cursillo... lo tengo jodido, pero no imposible. Aunque los del jurado se quedaron contentos y tal, me preguntaron por el chelo con el que toco y cosas varias, pero bueno. Hasta mediados de junio no me dicen nada.
Y qué decir de lo de Málaga... va viento en popa. Cada vez tengo más claro que ese es mi sitio; aunque no puedo evitar echar de menos Donosti. Llevo una temporada yendo bastante, me he tenido que quedar un par de veces a hacer noche, volví a encontrarme con mucha gente... y a despejar muchas dudas que arrastraba desde hacía un par de años. También he descubierto que no tengo por qué alimentarme de recuerdos cada vez que piso esa ciudad: aún la vivo, aún me forjo nuevos recuerdos, aún puedo vivir nuevas emociones allí. He descubierto que sigo viva...
Y por lo demás, pues no séee... sigo montando a caballo (ya galopo, y muy bien, por cierto, ¡jejeje!), hmmm las flores del jardín están de un exhuberante precioso, la gata por pocas se me muere, mi pelo ya casi vuelve a tener su color natural, me van a dar vacunas para la alergia, mi madre sigue como una cabra... yo qué sé.
Muchas cosas han pasado. Unas dignas de mención, otras no. Seguramente me reserve las más importantes, pero es porque aún las estoy mascando. Ya irán saliendo poco a poco, cuando vengan "a colación de". Ahora os dejo con otra entrada de blog. Saludos de nuevo...

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